Lo que comenzó como una jornada habitual de trabajo en el Área de Control Integrado del Puente Internacional General San Martín se transformó, en cuestión de segundos, en una carrera contrarreloj por salvar una vida.

El protagonista fue Fernando Ramaglia, agente de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), quien el pasado 26 de junio respondió al pedido de auxilio de un compañero de Migraciones de Uruguay y encontró a un funcionario de la Aduana uruguaya, de 70 años, que acababa de sufrir un paro cardiorrespiratorio.

Sin perder tiempo, comenzó a realizar maniobras de Reanimación Cardiopulmonar (RCP), aplicando los conocimientos adquiridos en una capacitación previa. Minutos después se sumó un camionero argentino que, además de ser bombero voluntario, colaboró con la asistencia y aportó un Desfibrilador Externo Automático (DEA).

La emergencia también dejó en evidencia la importancia de una correcta activación del sistema sanitario. Según se informó, la primera ambulancia que llegó al puente lo hizo sin médico y sin un DEA, debido a que la gravedad del cuadro no había sido comunicada con precisión durante el llamado de emergencia.

Durante cerca de 40 minutos, ambos sostuvieron ininterrumpidamente las maniobras de reanimación hasta que el paciente pudo ser trasladado a un sanatorio de Fray Bentos, donde ingresó con signos vitales y quedó bajo atención médica especializada.

Aunque el hombre falleció tres días más tarde, la intervención permitió mantenerlo con vida durante el traslado y darle la posibilidad de recibir tratamiento hospitalario.

Tras lo ocurrido, Ramaglia destacó la importancia de la capacitación en primeros auxilios y sostuvo que cada vez más personas deberían contar con herramientas para actuar en situaciones críticas.

«Necesitamos que cada vez más trabajadores estén capacitados para responder ante una emergencia«, expresó el funcionario, convencido de que una intervención oportuna puede resultar determinante en los primeros minutos de un paro cardiorrespiratorio.

La experiencia volvió a poner en primer plano el valor de la formación en RCP y el compromiso de quienes, aun sin pertenecer a los servicios de emergencia, deciden intervenir cuando cada segundo cuenta.

Fuente: Examedia