Ante los graves acontecimientos ocurridos en Venezuela, la Comisión Directiva Central de AGMER manifestó su enérgico rechazo a la intromisión del gobierno de los Estados Unidos en América Latina, repudiando lo que calificó como un ataque imperialista contra Caracas y el secuestro del presidente venezolano.
Desde el sindicato señalaron que la reactivación de la Doctrina Monroe, una política histórica de dominación sobre la región, atraviesa en estas horas uno de sus momentos más críticos y dramáticos, poniendo fin a la concepción de América Latina como una región de paz. Según expresaron, este enfoque ha sido utilizado reiteradamente para justificar agresiones, invasiones y el saqueo sistemático de los pueblos latinoamericanos, considerados por las potencias como su “patio trasero”.
AGMER sostuvo que el ataque de Estados Unidos no tiene como finalidad la defensa de la democracia ni la lucha contra el terrorismo, sino que responde a la pretensión de apropiarse de los recursos estratégicos de Venezuela, entre ellos la principal reserva petrolera del mundo, otros minerales y su ubicación geopolítica clave para el Cono Sur y el Caribe.
“El ataque no es solo contra Venezuela, sino contra toda América Latina”, afirmaron desde la Comisión Directiva Central, al tiempo que vincularon esta situación con otras expresiones del imperialismo, como la ocupación británica de las Islas Malvinas, que aún afecta a la Argentina.
Frente a este escenario, el gremio docente expresó que solo cabe una posición clara: el repudio absoluto a las agresiones extranjeras y la exigencia de paz. En sintonía con lo expresado por la CTA Autónoma y la CTA de las y los Trabajadores, AGMER reafirmó su solidaridad con el pueblo venezolano, defendiendo el principio de autodeterminación de los pueblos, la soberanía nacional y la independencia de toda América Latina.
“Hoy es Venezuela, mañana puede ser nuestro territorio”, advirtieron desde la organización sindical.
El comunicado fue emitido por la Comisión Directiva Central de AGMER.









