Ante la reciente radicación de denuncias por intentos de estafa, la Jefatura de Policía del Departamento Uruguay emitió una alerta preventiva destinada a la comunidad, con el objetivo de frenar maniobras delictivas que se valen de engaños telefónicos y virtuales cada vez más sofisticados.
Según se informó oficialmente, los estafadores han perfeccionado sus métodos utilizando identidades falsas, perfiles apócrifos y herramientas tecnológicas para obtener acceso a cuentas bancarias, billeteras virtuales y datos personales. Las víctimas más frecuentes son adultos mayores y usuarios de plataformas de compra y venta online.
Entre las modalidades detectadas en las últimas semanas, se destacan los falsos beneficios destinados a jubilados. En estos casos, los delincuentes se comunican vía WhatsApp ofreciendo supuestas tarjetas de descuento —como rebajas en supermercados— y, bajo ese pretexto, solicitan a la víctima compartir la pantalla del teléfono o seguir instrucciones para ingresar a aplicaciones bancarias. De esta manera, logran tomar control total del dispositivo y vaciar las cuentas.
Otra modalidad recurrente se registra en operaciones realizadas a través de Marketplace de Facebook. Los estafadores simulan interés por un producto, envían comprobantes de transferencia falsos y luego alegan inconvenientes por tratarse de una “cuenta empresa”. A través de videollamadas, inducen a la víctima a realizar transferencias con la promesa de un reintegro que nunca se concreta.
Frente a este escenario, la Policía recordó que ninguna entidad bancaria, comercio, supermercado u organismo oficial solicita compartir pantalla, realizar operaciones guiadas por videollamada, ni requiere claves personales o códigos de verificación.
Asimismo, se recomienda no confiar en capturas de pantalla como comprobantes de pago, verificar siempre el saldo real en la cuenta antes de entregar un producto y jamás brindar códigos de WhatsApp, tokens bancarios o datos de acceso, por más convincente que resulte el contacto.
Desde la fuerza indicaron que ante cualquier llamado o mensaje sospechoso, se debe cortar la comunicación de inmediato, no brindar información personal y dar aviso al servicio de emergencias 101 o 911, o concurrir a la dependencia policial más cercana para recibir asesoramiento.

