La medida de fuerza se lleva adelante sin asistencia a los lugares de trabajo y se extenderá hasta el viernes inclusive, afectando el normal funcionamiento de distintas áreas y servicios municipales.
Desde la conducción gremial señalaron que el conflicto se profundizó durante las últimas semanas ante la falta de avances concretos en las negociaciones con el Ejecutivo encabezado por el intendente José Eduardo Lauritto.
Entre los principales reclamos figuran una recomposición salarial, la regularización de adicionales y mejoras en las condiciones laborales del personal municipal.
Bajo la consigna «Unidos y organizados, hacemos oír nuestra voz», los trabajadores ratificaron la continuidad del plan de lucha y no descartaron endurecer las medidas en caso de no obtener respuestas favorables.
Desde AOEM advirtieron que la protesta actual forma parte de un proceso de reclamos que se viene desarrollando desde hace varias semanas y anticiparon que, de no existir avances en las conversaciones con las autoridades, podrían evaluarse nuevas acciones gremiales de mayor duración.
La medida genera expectativa respecto al impacto que tendrá en distintos servicios comunales durante los próximos días, mientras se aguarda una eventual convocatoria al diálogo que permita acercar posiciones y destrabar el conflicto.
Por el momento, el paro se desarrolla con normalidad y los trabajadores mantienen firme el reclamo por mejoras salariales y laborales, en un contexto económico que consideran cada vez más complejo para los empleados municipales.
