La inseguridad sacudió a Concepción del Uruguay durante este último fin de semana. En el barrio privado La Soñada, tres individuos encapuchados intentaron ingresar al predio, pero fueron detectados por las cámaras de seguridad, activando de inmediato los protocolos de emergencia. La rápida reacción del personal de seguridad obligó a los intrusos a desistir y darse a la fuga, sin causar daños ni víctimas.
Desde la administración del complejo resaltaron que el sistema de monitoreo funcionó como estaba previsto y que la intervención policial ya se encuentra trabajando sobre las grabaciones para identificar a los responsables. El hecho dejó en evidencia la eficacia de la inversión tecnológica, pero también la constante amenaza de la delincuencia, incluso en barrios cerrados.
La situación generó un eco inmediato en el vecino Barrio Quintas, ubicado detrás del complejo Termas, donde durante las noches siguientes se registraron dos intentos de robo consecutivos. La repetición de los hechos ha elevado la alarma entre los residentes, quienes denuncian que la zona se ha vuelto vulnerable ante la delincuencia.
Los vecinos señalaron que la escasa iluminación en calles clave dificulta la visibilidad nocturna, favorece la acción de malvivientes y complica la identificación de sospechosos. Describen “bocas de lobo” en varios sectores, que se convierten en puntos estratégicos para posibles delitos.
Frente a esta situación, la comunidad de Quintas hizo un llamado urgente a las autoridades para reforzar las recorridas preventivas y aumentar la presencia policial. Los residentes consideran que estas medidas, combinadas con la colaboración vecinal y la vigilancia tecnológica, son fundamentales para recuperar la tranquilidad y prevenir nuevos episodios delictivos.
Por ahora, no se registraron detenidos ni daños materiales en ninguno de los hechos. La Policía continúa con las investigaciones, mientras los vecinos mantienen un estado de alerta activo, atentos a cualquier movimiento sospechoso en ambos barrios.

