Según informó el secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA), Julio Chamorro, la empresa planteó que necesita una inversión cercana a los 8 millones de dólares para poder iniciar una reapertura parcial de las actividades productivas.

De acuerdo a lo expuesto durante el encuentro, el proceso demandaría al menos 60 días y permitiría, en una primera etapa, la faena de aproximadamente 80 mil pollos, con la reincorporación gradual de entre 200 y 300 trabajadores.

Sin embargo, desde el sector gremial consideraron que el planteo resulta incierto y difícil de concretar, ya que la puesta en marcha de la planta dependería de la obtención de los fondos necesarios para financiar la reactivación.

Además, se advirtió que la recuperación total de la actividad podría requerir nuevas inversiones y extenderse varios meses más, estimándose que una normalización completa recién podría alcanzarse entre enero y febrero de 2027.

Reclamos por los salarios adeudados

Uno de los puntos que generó mayor malestar entre los representantes de los trabajadores fue la falta de definiciones sobre los haberes pendientes.

Chamorro señaló que durante la reunión no se presentaron propuestas concretas para afrontar la deuda salarial con los empleados afectados por la paralización de la planta.

Como alternativa inmediata, la empresa habría ofrecido la entrega de un vale semanal de 25 mil pesos para la compra de mercadería en el almacén interno de la firma, propuesta que fue recibida con preocupación por parte de los trabajadores.

Preocupación por el futuro

Tras el encuentro, los dirigentes sindicales expresaron su descontento ante la falta de respuestas concretas y adelantaron que continuarán las gestiones para encontrar una salida al conflicto.

La situación de Granja Tres Arroyos continúa generando una profunda preocupación en Concepción del Uruguay y la región, donde cientos de familias dependen directa e indirectamente de la actividad avícola y observan con incertidumbre el futuro de una de las principales fuentes de empleo de la zona.