El manejo de las raciones de comida en la Jefatura Departamental de Policía de Concepción del Uruguay quedó bajo cuestionamiento interno a partir de planteos que apuntan al área de Logística por los controles sobre la distribución de los alimentos.

Según la información recibida, el responsable de esa área ingresaría a la cocina de la dependencia y preguntaría para quién está destinado un plato adicional cuando observa que se prepara una porción de más. Esta modalidad de control generaría malestar por la forma en que se administra el servicio de comida.

A su vez, la información señala que empleados de distintas oficinas administrativas almorzarían o cenarían a escondidas en la cocina de la Jefatura. Esta situación abre interrogantes sobre los criterios utilizados para distribuir las raciones y determinar quiénes están autorizados a recibirlas.

El cuestionamiento también involucra el manejo de la situación por parte de los jefes de Logística y del  Jefe Departamental. Los testimonios recibidos describen contradicciones en torno al uso del comedor de Oficiales y al control de las raciones, en un escenario que genera malestar dentro de la institución.

La comida también está destinada al personal que cumple funciones de guardia. En ese contexto, el cuestionamiento no pasa por el hecho de que los efectivos coman en la dependencia, sino por cómo se organiza el racionamiento y cuáles son las pautas que determinan quiénes pueden acceder a las comidas.

El planteo apunta a la necesidad de establecer criterios claros para la distribución de las raciones entre quienes cumplen servicios de guardia y quienes desarrollan sus tareas en horario de oficina. Los controles sobre los platos adicionales y la situación de los funcionarios que comerían a escondidas en la cocina forman parte del malestar señalado.

Los cuestionamientos dejan planteada la necesidad de una explicación sobre los criterios aplicados para administrar y distribuir la comida dentro de la Jefatura Departamental.