Durante la mañana de este jueves 5 de noviembre se llevó adelante un allanamiento en una vivienda utilizada para el acopio de fauna ictícola en la ciudad de Concordia. Como resultado del procedimiento, las autoridades decomisaron aproximadamente 1.000 kilos de distintas especies de pescado.

El operativo fue realizado de manera conjunta por personal de la Brigada de Prevención de Delitos Rurales Concordia, dependiente de la Policía de Entre Ríos, e inspectores de la Dirección de Recursos Naturales y Fiscalización, organismo dependiente del Ministerio de Desarrollo Económico de la provincia.

Según informó la Dirección General de Prevención de Delitos Rurales, la medida se fundamentó en presuntas infracciones a la Ley Provincial de Pesca N.º 4892 y sus resoluciones reglamentarias.

Entre los productos decomisados había ejemplares de dorado, boga, patí y tararira, además de pescado molido.

De acuerdo con lo informado, parte de las especies se encontraba alcanzada por la prohibición de captura, mientras que otros ejemplares no cumplían con las medidas mínimas establecidas para su extracción y comercialización. También se detectaron productos que no contaban con la trazabilidad necesaria para acreditar su condición sanitaria.

El pescado fue desnaturalizado

Luego del decomiso intervino un médico veterinario, quien elaboró el informe técnico-legal para determinar si los productos reunían condiciones para el consumo humano.

Tras evaluar la mercadería, el profesional aconsejó su desnaturalización, procedimiento que se llevó adelante posteriormente.

La investigación comenzó tras varias denuncias

Desde la Dirección General de Prevención de Delitos Rurales señalaron que el operativo fue resultado de una investigación previa, iniciada a partir de diversas denuncias que alertaban sobre posibles actividades contrarias a la normativa vigente.

El procedimiento se enmarca en los controles destinados a prevenir la depredación de los recursos ictícolas de los ríos entrerrianos.

(Uruguayenses.com)