Un control realizado en un comercio de Santa Anita, departamento Uruguay, terminó con el decomiso de 150 kilos de carne vacuna que no reunían las condiciones necesarias para ser destinados al consumo humano.
La intervención estuvo a cargo de personal de la Dirección General de Prevención de Delitos Rurales, en el marco de los controles que se realizan sobre establecimientos dedicados al expendio de productos cárnicos.
De acuerdo con la información oficial, la mercadería fue sometida a una evaluación por parte del veterinario policial, quien determinó que no se encontraba en condiciones organolépticas aptas para el consumo.
Ante esta situación, se dispuso el decomiso y posterior desnaturalización de los 150 kilos de carne, conforme a las medidas sanitarias correspondientes.
El procedimiento forma parte de los operativos de control destinados a verificar las condiciones en las que se comercializan productos cárnicos y prevenir que alimentos que puedan representar un riesgo lleguen a los consumidores.
