Una fuerte denuncia pública sobre el estado del patrimonio histórico y las condiciones de conservación en un museo de Concepción del Uruguay comenzó a generar repercusiones en medio del debate político y cultural por las recientes intervenciones en edificios históricos de la ciudad.

El planteo fue realizado por la trabajadora del museo y estudiante de Museología Estefanía Riello, quien difundió un extenso mensaje donde advirtió sobre presuntas irregularidades en el manejo y preservación de objetos patrimoniales durante el desarrollo de obras y traslados internos.

En el escrito, Riello sostuvo que mientras gran parte de la discusión pública se concentra en el aspecto político y edilicio de las intervenciones, “nadie está hablando de lo verdaderamente importante: los objetos del museo”.

Según describió, existirían documentos, muebles, textiles, fotografías y distintas piezas históricas “amontonadas, sucias y mal guardadas”, incluso algunas ubicadas en el piso de la hemeroteca.

Además, denunció traslados de piezas “sin ningún tipo de resguardo” y cuestionó que empleados del lugar deban asumir tareas de supervisión de obra “sin contar con profesionales responsables”.

Otro de los puntos señalados fue la presunta falta de especialistas en museología y conservación patrimonial dentro de la estructura del museo. La trabajadora afirmó que existen personas capacitadas y estudiantes formados en la ciudad que no estarían siendo convocados para intervenir en tareas técnicas vinculadas a preservación y catalogación.

“Todo el enorme trabajo realizado durante años por profesionales parece hoy estar siendo tirado a la basura”, expresó en uno de los fragmentos más duros del texto difundido públicamente.

La publicación también cuestiona la improvisación de cargos y decisiones sobre patrimonio tomadas —según denuncia— por personas sin formación específica en conservación museológica.

Pese a las críticas, Riello aclaró que no considera conveniente detener las obras en marcha, aunque reclamó que se implementen medidas urgentes para proteger los objetos históricos antes de que sufran daños irreversibles.

Entre las propuestas planteadas mencionó la necesidad de incorporar especialistas en conservación, reorganizar reservas técnicas, mejorar condiciones de iluminación, avanzar en tareas de catalogación y revisar criterios museográficos.

Finalmente, realizó un llamado público a priorizar el patrimonio histórico por encima de las diferencias políticas y pidió que se permita trabajar a profesionales y estudiantes formados en museología dentro del ámbito municipal.

La publicación se da en un contexto de fuerte discusión local en torno a las intervenciones realizadas sobre edificios históricos y museos de la ciudad, tema que en las últimas semanas generó cruces políticos y cuestionamientos públicos.