El procedimiento fue realizado por personal de la Dirección General de Drogas Peligrosas, a través de la División Operaciones, en una vivienda ubicada entre las calles Intendente Manuel Brugo y Pacto Unión Nacional, en la ciudad de Paraná.

La medida fue ordenada por el Juzgado de Garantías N.º 3, a cargo del juez Jorge Gabriel Sueldo, a pedido del fiscal de la Unidad Fiscal Especializada, Santiago Alfieri, en el marco de una causa por presunta infracción a la Ley Provincial N.º 10.566 de Narcomenudeo.

Al momento del ingreso, el Cuerpo de Operaciones Especiales (C.O.E.) debió superar importantes obstáculos debido a la estructura de seguridad del inmueble, que había sido acondicionado como una verdadera fortaleza. Las tareas investigativas permitieron establecer que la vivienda no era utilizada como residencia, sino exclusivamente como un punto de comercialización de estupefacientes.

Uno de los hallazgos que más llamó la atención de los investigadores fue la presencia de una salamandra, que, según los indicios reunidos durante el procedimiento, no estaba destinada a calefaccionar el lugar, sino a incinerar rápidamente elementos vinculados con la actividad ilícita y eliminar evidencias en caso de un allanamiento.

Durante el operativo se secuestraron envoltorios con clorhidrato de cocaína, la salamandra utilizada presuntamente para destruir pruebas, dos puertas de hierro, una ventana de hierro y cuatro cámaras de seguridad que formaban parte de la infraestructura de protección del inmueble.

Además, entre restos parcialmente quemados, los efectivos encontraron y secuestraron teléfonos celulares, balanzas de precisión, bandas elásticas, precintos plásticos y una llave de motocicleta, elementos que evidenciarían un intento de hacer desaparecer pruebas al advertir la presencia policial.

En el interior de la vivienda fueron localizados cinco hombres mayores de edad, varios de ellos conocidos por investigaciones vinculadas al narcomenudeo. Todos fueron aprehendidos y quedaron supeditados a la causa mientras continúan las diligencias judiciales.

Desde la Policía de Entre Ríos señalaron que el procedimiento representa un nuevo avance en la lucha contra el narcomenudeo y permitió desarticular un presunto punto de venta de estupefacientes que, además de contar con un importante sistema de seguridad, estaba preparado para destruir evidencia antes de que pudiera ser secuestrada por los investigadores.