La investigación comenzó a partir de la denuncia realizada por un empleado, de 48 años, de un comercio ubicado en la zona de Urquiza y Posadas.

Según se informó, el pasado miércoles un cliente había adquirido distintos productos, entre ellos una heladera, un freezer, una cocina, calzado y un juego de mesa con sillas, abonando con un cheque de pago diferido por un monto superior a los dos millones de pesos.

La mercadería fue posteriormente trasladada mediante un servicio de flete hasta una vivienda ubicada en el sector noroeste de la ciudad.

La situación cambió este viernes, cuando el comercio recibió una alerta a través del Centro de Operaciones y Monitoreo (CECOM). La información indicaba que el cheque utilizado pertenecía a un lote denunciado como robado y que, además, correspondía a una cuenta bancaria cerrada.

Ante esta situación, el empleado constató que el mismo comprador había vuelto a comunicarse con el comercio para pactar una segunda operación durante la tarde.

Con esa información, personal de la División Investigaciones e Inteligencia Criminal, junto al Comando Radioeléctrico, montó un operativo de vigilancia en el local.

Cuando el sospechoso llegó para concretar la nueva compra, los investigadores lo interceptaron y procedieron a su aprehensión. Posteriormente fue trasladado a la sede policial para su identificación y quedó a disposición de la Justicia.

En paralelo, se solicitó una orden de registro y allanamiento de la vivienda donde habían sido enviados los electrodomésticos, con el objetivo de recuperar la mercadería adquirida en la primera operación.

Las actuaciones continúan para establecer el destino de los elementos y avanzar en el esclarecimiento de la presunta maniobra con los cheques denunciados como robados.