La Policía de Uruguay encontró los cuerpos sin vida de Alfonsina y Francisco, dos niños de 2 y 6 años que habían sido secuestrados por su padre, Andrés Morosini, quien también fue hallado muerto. Los tres se encontraban dentro del vehículo sumergido a tres metros de profundidad en el arroyo Don Esteban, en el departamento de Río Negro.
La familia era intensamente buscada desde el miércoles, cuando Morosini, requerido por la Justicia por un caso de violencia doméstica e incumplimiento de medidas cautelares, se llevó por la fuerza a los menores desde una vivienda en el departamento de Soriano, tras amenazar a la madre.
El hallazgo se produjo a la altura del kilómetro 58 de la Ruta 20, cerca de la ciudad de Young. En el operativo de búsqueda participaron buzos de la Armada Nacional junto a efectivos policiales. El vehículo, un auto BYD rojo, fue localizado en el fondo del arroyo con los tres cuerpos en su interior.
Desde la Jefatura de Policía de Soriano informaron que el rastreo se realizó utilizando cámaras de seguridad de estaciones de servicio y viviendas particulares, lo que permitió reconstruir parte del recorrido de Morosini, quien fue visto transitando por la Ruta 2 en dirección a Fray Bentos, pasando luego por las rutas 24 y 20.
La madre de los niños había difundido un video en redes sociales poco después del secuestro, en el que, visiblemente angustiada, pedía ayuda para dar con el paradero de sus hijos.
Tras el rescate de los cuerpos, los menores fueron trasladados a la morgue y luego entregados a su madre. Según una primera inspección realizada por las autoridades, no se detectaron signos de violencia ni indicios de que el vehículo hubiera sufrido un accidente antes de caer al arroyo. No obstante, la investigación continúa para esclarecer completamente lo ocurrido y no se descarta ninguna hipótesis.



