La actividad reunió a niños, niñas, familias, docentes y cuidadores en un espacio de aprendizaje, juego y participación, con el propósito de promover una cultura vial basada en el respeto, la responsabilidad y el cuidado de la vida.
A través de una ciudad vial diseñada especialmente para la jornada, los niños exploraron situaciones cotidianas del tránsito como el uso de la senda peatonal, los semáforos, las señales de tránsito y la circulación segura de peatones y vehículos. Estas experiencias lúdicas permiten que los aprendizajes sean significativos y que los más pequeños comiencen a construir hábitos de cuidado desde sus primeras experiencias de socialización.
Por otra parte, la participación de las familias fue un aspecto central de la propuesta, ya que hay que destacar que la educación vial no se limita al ámbito escolar, sino que se fortalece en cada conversación, en cada recorrido por la ciudad y en el ejemplo cotidiano que ofrecen los adultos. Por eso, educar para la seguridad vial es también fortalecer el compromiso de toda la comunidad con el derecho de niños y niñas a crecer en entornos más seguros.
Asimismo, al finalizar la jornada se sortearon dos cascos, dispuestos por la Secretaría de Gobierno de la Municipalidad.
“Estamos convencidos de que formar ciudadanos responsables comienza en la primera infancia. Cuidar la vida es una responsabilidad compartida, donde educar en seguridad vial es educar para la convivencia, el respeto y el cuidado de los demás”, indicaron desde la Dirección de Educación.
Cabe señalar, que esta jornada forma parte de un proyecto educativo que continuará desarrollándose junto a otras instituciones de la ciudad.
