En este marco, los representantes de la escuela agradecieron el acompañamiento del Municipio y destacaron la importancia del aporte: “Es una colaboración fundamental para la institución. Garantizamos el derecho a la educación de personas con discapacidad y actualmente son 45 los estudiantes que se trasladan en nuestra trafic institucional. Cuando el vehículo no funciona por algún motivo, los chicos no pueden asistir a la escuela, por lo que este acompañamiento resulta clave para sostener ese derecho”.
En relación al servicio de transporte, explicaron que la demanda ha ido en aumento: “El año pasado comenzamos con cuatro viajes diarios y tuvimos que ampliarlos a seis para poder cubrir los recorridos, que abarcan todos los barrios de Concepción del Uruguay, ya que nuestra escuela no es de un barrio en particular, sino que recibe estudiantes de toda la ciudad”.
Respecto a la actualidad de la institución, informaron que cuentan con 105 estudiantes inscriptos, distribuidos en turno mañana y turno tarde. Además, la escuela cumple la función de configuración de apoyo a establecimientos de gestión privada en los niveles inicial, primario y secundario, acompañando a aproximadamente 45 alumnos a través del equipo de orientación educativa.
En cuanto al plantel, detallaron que la institución está conformada por 51 agentes: 39 docentes, 8 técnicos, entre ellos kinesiólogas, psicólogas, psicopedagogos, terapista ocupacional y trabajadora social, además de cuatro integrantes del personal de maestranza y cuatro directivos (una directora, dos vicedirectoras y una secretaria).
De cara a este año, la institución busca profundizar su vínculo con la comunidad y fortalecer el trabajo con jóvenes y adultos, ante la falta de espacios de pasantías y formación laboral. El objetivo es que el egreso sea verdaderamente significativo, con oportunidades de inserción laboral concreta y sostenida. En este marco, destacaron que “los estudiantes se forman y certifican en oficios como vivero, huerta y elaboración de dulces y conservas, con el desafío de alcanzar una inclusión laboral real y duradera”.
Finalmente, Oillataguerre y Bevacqua plantearon la preocupación por la situación edilicia del establecimiento, cuya construcción tiene más de 60 años y presenta problemas estructurales: “El principal inconveniente es el hundimiento de los pisos en aulas y galerías, por eso estamos en contacto con ingenieros de Seguridad de la UTN para que realicen un estudio técnico que permita evaluar con precisión el estado del edificio y definir los pasos a seguir”.

