El gobierno nacional ha cortado hace dos meses la asistencia a los comedores populares. Más de 30.000 comedores populares, donde se alimentan en todo el país millones de personas, están cerrados producto de una decisión de la Ministra Pettovello, que se burla de la pobreza diciendo que va a atender a «los que tienen hambre de a uno a la vez y que empiecen a hacer una fila».
¿El Ministerio no tiene registros de las personas vulnerables? ¿Hay que hacer una fila que iría desde Ushuaia a La Quiaca para que la señora los atienda?
¿Si lo hicieran Pettovello tardaría decenas de años en atenderlos, algunos tendrían que trasladarse desde miles de kilómetros a la puerta del Ministerio?
Es evidentemente una falta de respeto a personas en estado de necesidad extrema.

