Durante el fin de semana circularon versiones que aseguraban que un transformador de ENERSA había sido derribado en la ciudad y que delincuentes habían aprovechado la situación para sustraer el cobre de su interior. La información generó preocupación entre vecinos por la supuesta magnitud de la maniobra necesaria para retirar un equipo de esas características.

Sin embargo, el supuesto robo nunca ocurrió.

A raíz de esas versiones, desde la Policía se inició una investigación que terminó con una exposición realizada por un encargado operario de ENERSA, quien desmintió que se hubiera producido un hecho delictivo.

Según explicó el trabajador, el transformador había caído como consecuencia de las inclemencias meteorológicas registradas en la zona.

Además, existe una comprobación concreta que permite descartar el supuesto robo: esa misma noche, la guardia de ENERSA retiró la estructura del lugar y la trasladó a los almacenes de la empresa. Allí se constató que el transformador se encontraba completo y sin ningún tipo de faltante.

De esta manera, quedó descartada tanto la hipótesis de un robo como la supuesta extracción de cobre. Desde la empresa también ratificaron que no se detectó ninguna anomalía intencional y que la caída del equipo respondió a las condiciones climáticas.

El episodio deja así una conclusión clara: el transformador no fue robado ni desmantelado. La versión que circuló y presentó el hecho como un robo de cobre era incorrecta.

El caso también vuelve a poner sobre la mesa la importancia de verificar la información antes de presentar como confirmado un hecho delictivo, especialmente cuando una noticia puede generar alarma entre los vecinos y rápidamente multiplicarse a través de las redes sociales.

(Uruguayenses.com)