El funcionario provincial Aníbal Esteren se refirió a la crítica situación del transporte urbano en Concepción del Uruguay y aseguró que la solución es posible, aunque remarcó que depende de la voluntad del municipio.
Según explicó, desde principios de abril se puso a disposición del intendente para colaborar con la implementación de un sistema basado en experiencias de otras ciudades, incluyendo el uso de la tarjeta SUBE y la organización del esquema de subsidios. Sin embargo, hasta el momento no hubo avances concretos.
Esteren recordó que las dos licitaciones realizadas quedaron desiertas y atribuyó esta situación a las condiciones poco viables de los pliegos. En ese sentido, señaló que se exige una inversión muy elevada a las empresas, con unidades equipadas y nuevas, pero con concesiones de apenas dos años, lo que desalienta cualquier participación.
Mientras tanto, la ciudad continúa sin transporte desde marzo, una situación que según advirtió ya genera consecuencias sociales, como dificultades para asistir a clases y problemas de movilidad en los barrios. “El colectivo es esencial porque conecta a quienes no tienen otra alternativa”, remarcó.
El funcionario también aclaró que la responsabilidad del transporte urbano es exclusivamente municipal, ya que la provincia interviene fuera del ejido urbano y la Nación en los servicios interprovinciales.
En cuanto a los costos, sostuvo que el sistema necesitaría alrededor de 25 millones de pesos mensuales para funcionar, lo que representa apenas el 0,5% del presupuesto municipal. “No es un problema de plata, es una cuestión de decisión”, afirmó.
Uno de los puntos centrales que marcó es la baja implementación del sistema SUBE en la ciudad. Indicó que en otras localidades entre el 60% y el 70% de los boletos cuentan con subsidio, mientras que en Concepción del Uruguay apenas alcanza el 10%. Además, señaló que existen trabas administrativas que impiden que la provincia transfiera fondos disponibles.
Para Esteren, el sistema podría ser sustentable si se ordena correctamente, se promueve el uso de la SUBE y se incrementa la demanda. “Provincia subsidia a quienes lo necesitan, no a colectivos vacíos”, explicó.
Finalmente, insistió en que la solución está al alcance: “No estamos hablando de falta de recursos, sino de voluntad política y organización. Si se toman las decisiones correctas, el transporte urbano puede volver a funcionar y sostenerse en el tiempo”.
Fuente: Entrevista Cosas Nuestras
