A partir de su declaración y de las evaluaciones médicas realizadas, la Fiscalía descartó que hubiera existido una privación ilegítima de la libertad y dispuso la liberación del camionero, un hombre de 58 años oriundo de la provincia de Buenos Aires.
Florencia era buscada desde el martes 11 de agosto. Durante cuatro días, distintas fuerzas trabajaron para establecer dónde se encontraba, mientras se analizaban diferentes hipótesis sobre su desaparición.
El fiscal Martín Núñez, a cargo de la investigación, explicó que inicialmente se consideraba la posibilidad de que la joven hubiera sido privada de su libertad, debido a la falta de comunicación con su familia.
“Era muy llamativa la situación”, explicó el fiscal, al señalar que durante varios días no habían tenido información sobre su paradero.
La declaración de la joven cambió la investigación
Una vez localizada, Florencia fue examinada primero por un médico policial y luego por un médico forense. Según informó el fiscal, se encontraba en perfecto estado de salud.
Durante la entrevista manifestó que en ningún momento estuvo obligada a permanecer en el camión y que había recibido un trato adecuado durante el viaje, incluida alimentación.
La joven explicó además que la decisión de acompañar al transportista había sido impulsiva y que luego tuvo dificultades para comunicarse con sus familiares.
Uno de los elementos que complicó la situación fue que no tenía teléfono celular, no utilizaba redes sociales y tampoco recordaba los números telefónicos de sus familiares. Esto le impidió informar que se encontraba bien.
Con estos elementos, la Fiscalía determinó que no existían motivos para sostener que hubiera permanecido en el vehículo contra su voluntad.
Dos hipótesis durante la búsqueda
Mientras no se conocía su paradero, los investigadores trabajaron sobre dos hipótesis principales: que Florencia hubiera abordado algún vehículo o que pudiera haber ocurrido otro desenlace en inmediaciones del arroyo Yuquerí Chico.
Por ese motivo se realizaron rastrillajes terrestres y acuáticos, con participación de distintas dependencias policiales, Bomberos Voluntarios y Prefectura.
Al mismo tiempo, los investigadores analizaron cámaras de seguridad y registros de vehículos que habían circulado por la Autovía 14.
La pista que llevó hasta el camión
El análisis de las cámaras permitió establecer que la joven había transitado por la Autovía 14, aunque los registros se interrumpían en la zona del puente sobre el arroyo Yuquerí Chico.
Al comparar los vehículos que habían pasado por distintos puntos de control, los investigadores detectaron un dato que llamó especialmente la atención: un camión había tardado más tiempo que otros vehículos en recorrer el trayecto entre dos cámaras.
Esa diferencia llevó a considerar que el transporte podría haberse detenido durante el recorrido.
A partir de los registros de patentes obtenidos en los puestos camineros fronterizos de Concordia, los investigadores lograron identificar el vehículo y determinar la empresa propietaria.
El GPS permitió ubicarlo
Una vez identificada la empresa, se recurrió al sistema GPS del transporte, lo que permitió determinar dónde se encontraba el camión.
Con esa información se montó el operativo que finalmente permitió detener su marcha y localizar a Florencia en el interior de la cabina.
El fiscal destacó el trabajo realizado durante los cuatro días de búsqueda y explicó que detrás del resultado hubo numerosas horas de análisis de cámaras, registros, pedidos de información y tareas de rastrillaje.
El camionero recuperó la libertad
Tras ser localizada, Florencia fue trasladada a Concordia para completar las evaluaciones médicas y las entrevistas correspondientes.
Su relato permitió finalmente descartar la hipótesis de una privación ilegítima de la libertad que había motivado la aprehensión inicial del conductor.
El hombre de 58 años recuperó la libertad, mientras que la joven pudo regresar junto a su familia luego de comprobarse que se encontraba en buen estado de salud.
La investigación permitió así reconstruir el recorrido de la joven mediante cámaras de seguridad, registros de patentes, rastrillajes y geolocalización, poniendo fin a cuatro días de incertidumbre sobre su paradero.
