En una jugada directa y sin rodeos, el gobernador de Rogelio Frigerio resolvió avanzar por decreto con un aumento salarial para los docentes de Entre Ríos, luego de que fracasara la negociación paritaria con los gremios. La decisión llegó tras el rechazo sindical a la propuesta oficial y la confirmación de un paro de 24 horas para el martes 3 de marzo.
La medida impactará mediante una liquidación complementaria que el Ejecutivo provincial ordenó instrumentar de inmediato. Según se informó, el esquema contempla un 50% de incremento en la ayuda escolar, 100% de aumento en el boleto docente en cinco ciudades, una suma no remunerativa de 25 mil pesos para trabajadores activos y 30 mil para jubilados, además de mejoras en el Fondo Provincial de Incentivo Docente y el adicional por conectividad. El salario inicial para un docente que recién se inicia quedaría fijado en 750 mil pesos.
El conflicto escaló luego de que los sindicatos AGMER, AMET, SADOP y UDA rechazaran la oferta oficial y ratificaran la huelga. La protesta se enmarca, además, en el paro nacional convocado por CTERA.
En declaraciones públicas, Frigerio sostuvo que más de la mitad de las escuelas entrerrianas permanecieron abiertas durante la jornada de paro nacional, un dato que el Gobierno exhibe como señal de respaldo parcial a su postura. El mensaje fue claro: el Ejecutivo pagará el aumento pese a la falta de acuerdo formal.
Desde la Casa Gris argumentan que la decisión busca que la mejora impacte de forma inmediata en los bolsillos docentes y remarcan que la provincia enfrenta un escenario de recaudación ajustada, con meses en los que los ingresos quedaron por debajo de la inflación. Aun así, aseguran haber priorizado sostener el poder adquisitivo del sector.

