El Consejo General de Educación (CGE) comenzó a profundizar el control sobre las declaraciones juradas que presentan los docentes durante las jornadas de paro, a partir del cruce de esa información con los registros de asistencia que realizan las escuelas.

Según explicó Sebastián Benedetti, coordinador de las Direcciones Departamentales de Escuelas del CGE, el organismo viene observando una disminución en el nivel de adhesión a las medidas de fuerza y un aumento del presentismo. De acuerdo con los relevamientos realizados durante el último paro, la asistencia habría superado el 80%.

El funcionario explicó que el Consejo utiliza distintos mecanismos para relevar el impacto de las huelgas. Por un lado, se realizan consultas a escuelas testigo de distintos departamentos y niveles educativos. Por otro, se analiza la información que las instituciones cargan en el sistema sobre la prestación del servicio y la asistencia de los docentes.

Pero el punto que ahora concentra la atención está en el entrecruzamiento de esos datos.

Benedetti señaló que se detectaron situaciones en las que un docente declaró haber concurrido a trabajar mientras que la institución informó que había adherido al paro. En esos casos, las escuelas deben respaldar su información con la documentación correspondiente.

“Estamos trabajando en un seguimiento un poco más profundo”, explicó el funcionario, al referirse al procedimiento que lleva adelante el organismo.

Desde el CGE remarcaron que cada situación debe analizarse de manera particular. Una diferencia entre los registros no implica automáticamente que haya existido una falsedad, ya que el docente puede realizar su correspondiente descargo y explicar lo ocurrido.

No obstante, Benedetti sostuvo que, cuando se determine que una declaración no se corresponde con la realidad, podrían existir consecuencias administrativas. La evaluación de cada caso quedará en manos de las áreas jurídicas correspondientes.

El control se vincula además con los descuentos por los días de paro. Para determinar la situación de cada trabajador, el organismo toma en consideración tanto la declaración realizada por el docente como la información de asistencia comunicada por la escuela.

Desde el Consejo indicaron que este tipo de inconsistencias no constituye un fenómeno nuevo, aunque actualmente existe una decisión de profundizar los controles y realizar un seguimiento más detallado de los casos detectados.

El tema vuelve a poner bajo la lupa los mecanismos utilizados para registrar el acatamiento de las medidas de fuerza y determinar posteriormente la situación laboral de cada docente.

(Uruguayenses.com)