Tal como informó «Uruguayenses» (leer nota), en la tarde de este viernes, alrededor de las 15 horas, estaba previsto el sepelio de la joven Beatriz Ayala, de 25 años, en el cementerio local. Sin embargo, la ceremonia no pudo realizarse, generando indignación, bronca y profundo dolor entre sus familiares.
Según relataron los allegados, el cuerpo de la joven llegó desde la morgue de Oro Verde cerca de las 15, pero sin la documentación correspondiente, específicamente sin el certificado de defunción, y en una bolsa, situación que legalmente impide su sepultura. Ante este escenario, se les comunicó a los familiares que no era posible avanzar con el entierro en esas condiciones.
Cabe recordar que Beatriz Ayala fue encontrada sin vida el domingo 18 de enero en su vivienda ubicada sobre calle Scelzi, entre Belgrano y Estrada, en la zona del Multieventos.
Desde el cementerio local informaron que no se había preparado la fosa, debido a que no existía una orden formal, sumado a que el cuerpo arribó sin acta de defunción, requisito indispensable para la inhumación. La escena fue descripta por los presentes como dolorosa e incomprensible, profundizando aún más el sufrimiento de la familia.
Finalmente, el cuerpo de la joven fue colocado en un cajón provisto por el propio cementerio y quedó resguardado en la capilla, a la espera de que la Justicia determine los pasos a seguir para que Beatriz Ayala pueda finalmente descansar en paz.
Mientras tanto, el reclamo de sus seres queridos es claro: respuestas, respeto y celeridad, en medio de una situación que nunca debió ocurrir.
