Según pudo saberse, el episodio ocurrió el 4 de noviembre de 2025 durante una actividad del programa «Kayaks para Escuelas», desarrollada con estudiantes de una institución educativa de Larroque.

De acuerdo a las denuncias radicadas ante la Fiscalía N° 3, los instructores y guardaparques habían realizado las actividades habituales de capacitación y recorridos con los alumnos cuando, durante un momento de descanso, una de las instructoras ofreció una torta elaborada por ella misma a sus compañeros de trabajo.

Siempre según las presentaciones judiciales, cinco personas consumieron porciones del producto sin conocer qué ingredientes contenía.

Comenzaron a descompensarse mientras estaban a cargo de alumnos

La situación se volvió alarmante cuando, al finalizar las actividades y regresar con el grupo de estudiantes, varios de los instructores comenzaron a experimentar síntomas compatibles con una intoxicación.

Mareos, desvanecimientos, alteraciones en la percepción y cuadros de confusión fueron algunos de los síntomas que habrían sufrido mientras aún se encontraban desarrollando tareas vinculadas a la seguridad y acompañamiento de menores.

Ante la gravedad de la situación, se solicitó asistencia médica urgente. Dos de los afectados fueron trasladados al Hospital Justo José de Urquiza, donde permanecieron internados durante varias horas. Posteriormente, otro trabajador también debió recibir atención médica, mientras que los restantes continuaron con síntomas en sus domicilios.

Los análisis detectaron marihuana

Según trascendió, una vez recuperados parcialmente y tras reconstruir lo ocurrido durante la jornada, los afectados advirtieron que el único elemento consumido en común había sido la torta ofrecida por la instructora.

Posteriormente, los análisis médicos habrían confirmado la presencia de marihuana en sangre de los denunciantes.

Con esos resultados, los cinco trabajadores radicaron denuncias penales bajo la figura de presunta «Entrega, suministro, aplicación o facilitación de estupefacientes», causa que actualmente continúa bajo investigación judicial.

Una causa que sigue abierta

Las cinco denuncias apuntan contra una mujer oriunda de Colonia Elía que, al momento de los hechos, se desempeñaba como instructora dentro del parque provincial.

Fuentes consultadas indicaron que, tras conocerse el episodio, la mujer habría sido apartada de sus funciones, aunque esa información no fue oficialmente confirmada.

Asimismo, trascendió que algunos de los afectados debieron recibir acompañamiento psicológico además de atención médica, debido a las consecuencias derivadas del episodio.

El caso adquiere especial gravedad porque los denunciantes se encontraban en horario laboral y tenían bajo su responsabilidad a aproximadamente 30 menores de edad que participaban de la actividad educativa en el parque provincial.

La investigación continúa en manos de la Justicia, que deberá determinar las responsabilidades correspondientes y establecer si efectivamente existió suministro de estupefacientes sin consentimiento de las personas afectadas.

Fuente: Andrea Pacinelli