La propuesta comenzó con la elaboración conjunta de los tutores que acompañarán el crecimiento de los plantines. Luego, niños y adultos participaron de la preparación de la tierra y la siembra de semillas en latitas.
La jornada finalizó con una merienda compartida, música y baile. Además, los niños y niñas entregaron a sus abuelos y abuelas un presente preparado especialmente para la ocasión.
La actividad permitió generar un espacio de encuentro y participación, donde grandes y chicos compartieron una experiencia que busca fortalecer los vínculos y construir recuerdos a través de actividades compartidas.
Desde el Jardín Municipal ubicado en barrio Zapata agradecieron a cada abuelo y abuela por acercarse, participar y regalarles a nuestros niños y niñas una tarde que seguramente quedará entre sus recuerdos más lindos. «Porque así como una semilla necesita cuidado, tiempo y amor para crecer, también los vínculos se fortalecen cuando encontramos momentos para compartir”, destacaron.
