Según pudo saberse, durante la cena de fin de año en algunas dependencias policiales del departamento Uruguay, se habrían entregado pollos en mal estado (podrido), los cuales incluso presentarían mal olor al momento de ser recibidos.
Según versiones, la provisión de los alimentos habría sido realizada por la Jefatura Departamental Uruguay, a través de la División Logística, distribuyendo los pollos en distintas comisarías de la jurisdicción. Lo insólito del caso es que, si bien algunos funcionarios habrían advertido la situación y logrado el reemplazo de los productos.
Ademas en los pasillos de la Jefatura se comentaría, además, que la cocina del edificio sería utilizada para un supuesto servicio de catering, presuntamente vinculado a algún funcionario estando de turno o franco.
Siempre según estas versiones, una persona realizaría estas actividades a la vista de todos los funcionarios, incluyendo el ingreso de una camioneta por la parte trasera del edificio, situación que habría llamado la atención y generado comentarios dentro de la dependencia.
Por el momento, no habría información oficial que confirme o desmienta estas versiones.


