La actividad comenzó con un espacio de intercambio y capacitación, donde se explicó la importancia de las especies nativas, el valor del árbol para la calidad de vida, los beneficios del arbolado urbano y las pautas necesarias para su correcta plantación, cuidado y mantenimiento. El objetivo fue promover una mayor conciencia ambiental y fortalecer el compromiso de los vecinos con el patrimonio natural de la ciudad.

Posteriormente, se entregaron más de 20 ejemplares de especies nativas, entre ellas guayabo, anacahuita, molle y sen de campo, aportadas por el Vivero del Parque Nacional El Palmar. Además, se hizo entrega de certificados a los vecinos que asumieron el compromiso de adoptar y cuidar estos árboles, reconociendo su participación y responsabilidad en el crecimiento del arbolado del barrio.

Es importante destacar que esta tarea en el barrio es realizada de manera totalmente voluntaria por un grupo de Arboladores Comunitarios de Concepción del Uruguay, junto al compromiso y la participación activa de los vecinos del barrio. Esta forma de trabajo colaborativo permite cuidar los recursos municipales, promover la concientización y el cuidado del ambiente y, por sobre todas las cosas, fortalecer los vínculos comunitarios, demostrando que cuando el Estado y la comunidad trabajan juntos es posible construir una ciudad más verde, más solidaria y con un profundo sentido de pertenencia.

Cada árbol plantado representa una inversión en el futuro de la ciudad y un compromiso con las próximas generaciones. Estas acciones reflejan que la participación ciudadana y el voluntariado son herramientas fundamentales para transformar la realidad, proteger el ambiente y construir, entre todos, una Concepción del Uruguay más sustentable, comprometida y unida.