Este 30 de junio se cumplen 16 años de la muerte del sargento de la Policía de Entre Ríos Oscar Eduardo Sigale, ocurrida en su vivienda de Concepción del Uruguay el 30 de junio de 2010. Lejos de apagarse con el paso del tiempo, el caso continúa generando interrogantes y un profundo dolor en su familia, que volvió a reclamar verdad y justicia.
A través de un mensaje difundido en las redes sociales, sus allegados expresaron que aquel día los dejó «sin palabras, desorientados y perplejos» y aseguraron que nunca encontraron respuestas que lograran explicar lo sucedido.
En la publicación, la familia fue más allá y denunció que, durante la investigación, «funcionarios policiales de alto rango buscaron esconder la verdad», afirmando además que intentaron desacreditar sus reclamos y desalentarlos en la búsqueda de respuestas.
«Ante la presión, decidieron delegar la responsabilidad en una sola persona para protegerse. En lugar de asumir las consecuencias, el grupo optó por buscar un chivo expiatorio», expresaron en uno de los párrafos más duros del escrito.
Los familiares sostienen desde hace años que la investigación dejó numerosos interrogantes sin responder. Entre ellos, cuestionaron las actuaciones iniciales, la preservación de pruebas y distintos aspectos técnicos del expediente.
Precisamente, esas dudas llevaron a las hermanas de Sigale a solicitar la exhumación del cuerpo y una nueva autopsia, medida que fue ordenada por la Justicia meses después del fallecimiento. Sin embargo, las pericias realizadas entonces no modificaron oficialmente la hipótesis que se manejaba en la causa.
Pese al paso de los años, el dolor permanece intacto. En su mensaje, la familia eligió recordar al sargento por la persona que fue.
«Nosotros preferimos recordarte como la persona que fuiste, con tus emociones y errores, ayudando a tu gente, amigos y compañeros», señalaron.
La publicación concluye con una frase cargada de emoción y de un reclamo que sigue vigente dieciséis años después:
«Seguí cuidando, ya sabés a quién. Besos al cielo, mi Loco».

