La reciente partida de la doctora María Josefina Pace deja un legado importante para la Justicia argentina: haber impulsado el reconocimiento de las tareas de cuidado familiar como un antecedente relevante en la evaluación de las trayectorias profesionales.

A través de un reclamo histórico, Pace consiguió un fallo del Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos que obligó al Consejo de la Magistratura provincial a valorar y puntuar esas tareas en los concursos de oposición y antecedentes, incorporando una perspectiva de género.

El precedente puso en discusión una realidad que durante mucho tiempo permaneció invisibilizada en los mecanismos de evaluación profesional: el tiempo, el esfuerzo físico y la carga emocional que implican la crianza y el cuidado familiar, responsabilidades que históricamente recaen de manera desproporcionada sobre las mujeres.

La decisión judicial representó un avance hacia una evaluación más equitativa de los antecedentes, al reconocer que las responsabilidades familiares pueden incidir en las oportunidades de desarrollo profesional.

Una trayectoria en el ámbito judicial

Nacida en Chaco, Pace se recibió de abogada en la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) y realizó estudios de posgrado en Buenos Aires. Allí comenzó su carrera en el Consejo de la Magistratura de la Nación.

Tiempo después se radicó en Entre Ríos, donde formó su familia y continuó su trayectoria profesional dentro del Poder Judicial. Se desempeñó como relatora, jueza laboral en Concordia y camarista de la Sala del Trabajo.

Su reclamo llegó al Superior Tribunal de Justicia provincial y permitió establecer un antecedente para que las tareas de cuidado sean consideradas en los procesos de selección de magistrados.

Un precedente para la igualdad de oportunidades

La revista especializada en temas judiciales Quorum destacó que el caso de Pace permitió visibilizar una desigualdad que afecta a numerosas mujeres profesionales. La publicación señaló que la igualdad de oportunidades no depende solamente de aplicar las mismas reglas a todas las personas, sino también de reconocer las condiciones que pueden generar desventajas.

En la misma línea, la Asociación Mujeres Juezas de Argentina (AMJA) resaltó que su historia convirtió una desigualdad cotidiana vinculada con la maternidad y la crianza en un precedente para la igualdad de género.

La entidad subrayó que el fallo no solo reconoció sus antecedentes académicos desde una perspectiva de género, sino que también contribuyó a adecuar las reglas de los concursos públicos en Entre Ríos para que las tareas de cuidado sean valoradas en la evaluación de las trayectorias profesionales.

El legado de María Josefina Pace trasciende así su carrera como magistrada y deja planteado un principio central: las responsabilidades de cuidado tienen un valor social y no deberían convertirse en un obstáculo para el crecimiento profesional de las mujeres.

(Uruguayenses.com)