La diputada Marianela Marclay presentó una denuncia formal contra una publicidad difundida por una óptica de la ciudad de Chajarí, departamento Federación, que generó un fuerte rechazo en redes sociales por utilizar una representación de violencia extrema contra una mujer como recurso humorístico para promocionar el comercio.

La presentación fue realizada durante la mañana de este miércoles 4 de noviembre ante la Oficina de Violencia de Género del Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos (STJER).

El video, publicado en las redes sociales de Óptica Celeste, comenzaba con un hombre que hablaba sobre aquellos clientes que consultan precios y luego no concretan una compra. Mientras aseguraba que el comercio respondía los mensajes, llamaba por teléfono y atendía a todos con amabilidad, las imágenes mostraban una escena completamente diferente.

En la secuencia se veía cómo el protagonista manipulaba una bolsa negra de consorcio, introducía en ella a una mujer y posteriormente colocaba el bulto dentro del baúl de un automóvil, que finalmente cerraba.

La situación fue presentada como una broma vinculada con los clientes que preguntan precios y después no vuelven a responder. Sin embargo, la representación generó cuestionamientos por asociar una escena que remite a secuestros, desapariciones y femicidios con una estrategia de promoción comercial.

Los fundamentos de la denuncia

En su presentación, Marclay solicitó que el contenido sea evaluado como una posible situación de violencia simbólica y mediática contra las mujeres, contemplada en la Ley Nacional 26.485 y en la legislación provincial 10.956.

La legisladora sostuvo que las imágenes no pueden considerarse inocuas ni interpretarse simplemente como un recurso humorístico.

“Las bolsas negras y los cuerpos ocultos no son recursos de humor”, expresó al cuestionar la utilización de ese tipo de representaciones en una publicidad.

También pidió que se preserve el contenido como evidencia digital y que intervenga el juzgado de Chajarí. La calificación jurídica definitiva, según señaló en los fundamentos de la presentación, deberá surgir del análisis integral del video, su contexto, las imágenes utilizadas y el mensaje transmitido.

“La violencia de género no es un chiste”

A través de su cuenta verificada de Instagram, Marclay comunicó la presentación de la denuncia con un mensaje contundente: “Presenté una denuncia por un video publicitario que banaliza los femicidios. La violencia de género no es un chiste”.

En sus declaraciones, explicó que la publicidad se difundió en Chajarí y cuestionó que se utilizara la figura de una mujer dentro de una bolsa negra para promocionar un negocio.

“En esta Argentina sabemos perfectamente que, cuando una mujer desaparece por varios días, es probable que aparezca en una bolsa negra”, manifestó.

La legisladora también hizo referencia al contexto de violencia contra las mujeres y planteó la necesidad de continuar debatiendo sobre el presupuesto destinado a las políticas de género y de cuidado.

Además, dirigió un llamado de atención al Gobierno nacional y al gobernador entrerriano, Rogelio Frigerio, por lo que consideró políticas reduccionistas en materia de educación, salud y género.

“La violencia contra la mujer o los golpes no empiezan con un grito. Empiezan con una cultura que genera tolerancia sobre estas cuestiones”, sostuvo.

El comercio retiró el video y pidió disculpas

Luego de la repercusión y las críticas que recibió la publicación, la óptica eliminó el video de sus redes sociales.

Posteriormente, la responsable del comercio difundió un mensaje en el que pidió disculpas a la comunidad y a las personas que pudieron haberse sentido afectadas.

En su descargo reconoció que el contenido no fue adecuado y manifestó que no había existido intención de herir u ofender. También asumió el compromiso de revisar las futuras publicaciones y tener mayor cuidado con el material difundido.

“Estoy arrepentida y le pido disculpas a todas aquellas personas que sintieron que las herí”, expresó.

Las medidas propuestas

Marclay aclaró que su intención no es promover una exposición pública ni un escarnio contra el comercio. En cambio, propuso medidas voluntarias, entre ellas un mensaje de disculpas por parte de los responsables y una capacitación sobre perspectiva de género y comunicación responsable.

También solicitó que se dé intervención a las áreas municipales de Mujeres, Defensa del Consumidor y Género.

La presentación vuelve a poner en discusión los límites de la comunicación comercial y la utilización de situaciones de violencia contra las mujeres como recurso humorístico o publicitario.

(Redacción Uruguayenses.com)