Pontelli dejó su huella como piloto, con un estilo de conducción agresivo y espectacular, pero su relación con el rally fue mucho más allá de la competencia. Siempre acompañó al Rally Entrerriano desde el lugar que le tocara, compartiendo largas charlas en las asistencias y numerosas anécdotas de los viejos rallyes.
Desde la categoría también destacaron especialmente el orgullo y la emoción con los que hablaba de su hijo Santiago Pontelli, quien actualmente forma parte de la clase N7.
“Hasta siempre Biguá. La familia del Rally Entrerriano te va a extrañar y nunca te vamos a olvidar”, expresaron desde la organización, que además envió un abrazo a Santiago y a toda la familia Pontelli.
