En el proyecto oficialista, el ajuste recae sobre todos los trabajadores públicos de la provincia. Se aumenta la Edad Ordinaria a 60 y 65 años para mujeres y varones respectivamente, llevando a 35 años los aportes, habrá un cambio regresivo en el cálculo del Haber Inicial promediando los últimos 15 años de servicios y se mantendrá el mal llamado «aporte solidario» de quienes están en un régimen especial como el docente. Respecto a las pensiones, bajan el haber del 75% al 70%.
Pero además, todo esto puede ser peor, porque declara la Emergencia Previsional por 2 años, habilitando al gobernador actual o próximo, a aplicar todo tipo de arbitrariedades en línea con el ajuste que ya implica el proyecto.
Por su parte, el peronismo en su dictamen hace recaer el ajuste y la quita de derechos en los nuevos trabajadores que ingresen luego de sancionada la Reforma. Así, eleva la Edad Ordinaria a 60 y 65 años como el oficialismo, baja el haber del Pensionado también a 70%. En el caso del Régimen Especial docente aumenta a 57 y 59 años la Edad, llevando a 30 años los servicios con 20 frente a alumnos. Para el sector de Educación Especial y trabajadores del COPNAF, aumenta la Edad a 50 años también con 30 de aportes y 20 en tareas diferenciadas.
Como vemos en sus dictámenes, oficialismo y «oposición» acuerdan en reformar la LEY 8732 quitando derechos, para no afectar los intereses del sector que concentra la riqueza de la provincia y sostener con esos recursos los derechos consagrados.
Para disimular esto, el PJ menciona la creación de un Fondo de Equilibrio y Sostenibilidad Previsional, que evidentemente es algo cosmético que no solventaría el supuesto «déficit», ya que como vimos su propio dictamen también es profundamente regresivo.
Párrafo aparte, merecen las Senadoras peronistas Domínguez y Miranda, que ya en el robo del IOSPER colaboraron con Frigerio, y según sus propias declaraciones lo volverían a hacer. Como en el Congreso Nacional, el PJ siempre aporta los votos necesarios a Milei o Frigerio, aunque discursivamente jueguen de «opositores».
Así, los mismos partidos patronales que han gobernado la provincia y municipios, pagando salarios de pobreza con montos en negro, han creado sus propias cajas municipales desfinanciando a la caja provincial, han eximido del pago de Ingresos Brutos y otros impuestos a las patronales de la provincia, o no han reclamado los fondos a la nación, buscan ahora descargar el supuesto «déficit» sobre las y los trabajadores.
Otra cuestión insoslayable del acuerdo de fondo entre el oficialismo y la «oposición» peronista, es que mantienen la Dirección de la Caja en manos del gobierno de turno, usándola como un botín para sus propios intereses. Pero la jubilación es un salario diferido, y por lo tanto los recursos de la Caja son de los trabajadores, y deben ser administrados y controlados por un Directorio electo y revocable de activos y jubilados.
Estos acuerdos de fondo entre Frigerio y la «oposición», explican la pasividad que han asumido las direcciones sindicales en toda esta etapa previa, y que ya vimos cuando nos robaron el IOSPER.
Por eso, desde nuestro lugar, como parte del sindicalismo combativo, venimos planteando la necesidad de superar las medidas aisladas que se vienen convocando, la enorme mayoría de ellas sin PARO, para avanzar en un Plan de Lucha Progresivo y definido en Asambleas que vaya a fondo, y desemboque en la Huelga General que paralice la provincia si avanza el proyecto.
Al día de hoy, se acaban de aprobar dos dictámenes regresivos que nos quitan derechos y que se pondrán a votación en el Senado en pocos días. Es urgente que pongamos en movimiento la fuerza de los trabajadores entrerrianos, para rechazar esta reforma. Desde el Partido Obrero en el Frente de Izquierda, a eso nos avocamos.
