Una familia de Concepción del Uruguay radicó una denuncia ante la Comisaría de Minoridad y Violencia Familiar por una serie de situaciones que, según su relato, habría sufrido su hijo de 7 años mientras concurría a la Escuela N.º 1 “Nicolás Avellaneda”.
La presentación fue realizada el 21 de septiembre y describe un proceso que, de acuerdo con los padres, comenzó con cambios en el comportamiento del niño y terminó generando una fuerte preocupación familiar.
Según consta en la denuncia, el menor concurría desde jardín de infantes al establecimiento y desarrollaba distintas actividades deportivas y recreativas fuera de la escuela sin inconvenientes. Sin embargo, sus padres comenzaron a notar que ya no quería quedarse solo en otras actividades, pedía ser acompañado hasta el ingreso de la escuela y llegaba al establecimiento manifestando temor.
Ante esos cambios, la familia decidió consultar con un profesional de psicología. Siempre de acuerdo con lo expresado en la denuncia, durante esa consulta surgió la sospecha de que el comportamiento del niño podía estar relacionado con situaciones que estaba atravesando con otros compañeros.
La denuncia por las agresiones
Los padres sostienen que dos compañeros del niño habrían comenzado a seguirlo cuando concurría al baño y que allí lo golpeaban, lo tiraban al piso y continuaban agrediéndolo, además de realizarle burlas e insultos.
La familia afirma que estas situaciones no habrían sido aisladas y que también se habrían producido episodios de hostigamiento verbal.
Uno de los aspectos centrales de la denuncia es el cuestionamiento al tratamiento que, según los padres, recibió el problema dentro de la institución.
De acuerdo con su relato, la familia mantuvo reuniones con integrantes de la escuela para plantear lo que estaba ocurriendo. Sin embargo, sostiene que las situaciones fueron minimizadas y que las agresiones hacia el niño no cesaron.
Los padres también manifestaron que insistieron en la necesidad de adoptar medidas para evitar que el menor continuara atravesando esos episodios.
El conflicto terminó involucrando a los adultos
La situación, siempre según la denuncia, llegó a un punto en el que la familia decidió modificar la manera en que acompañaba al niño ante determinados encuentros y actividades.
En uno de esos episodios, los padres relataron que el menor habría vuelto a ser agredido por uno de los niños mencionados en la presentación.
A partir de allí, el conflicto dejó de involucrar solamente a los alumnos y se trasladó al ámbito de los adultos.
Según consta en la denuncia, uno de los padres reclamó nuevamente a la docente que se adoptaran medidas y posteriormente recibió una denuncia por parte de una integrante del establecimiento. Como consecuencia de esa situación, se habría dispuesto una medida de restricción.
La familia cuestiona que el conflicto haya terminado de esa manera y sostiene que, en lugar de resolverse la situación que afectaba al niño, terminó generándose un enfrentamiento entre adultos.
Una denuncia que deberá ser analizada
En su presentación ante la Policía, los padres pidieron que se adopten medidas respecto del establecimiento educativo y de los adultos responsables de los alumnos involucrados.
La familia también manifestó su preocupación por las consecuencias que este tipo de situaciones puede provocar en un niño de corta edad y vinculó su reclamo con la necesidad de abordar de manera temprana los casos de bullying y violencia entre alumnos.
La denuncia quedó radicada ante la Comisaría de Minoridad y Violencia Familiar y deberá ser analizada por las autoridades correspondientes.
