Referentes del Partido Socialista de Concepción del Uruguay y del departamento Uruguay manifestaron públicamente su preocupación por la crisis que atraviesa Granja Tres Arroyos y reclamaron una “urgente solución” al conflicto que afecta a más de mil familias vinculadas a la planta La China.
A través de un comunicado, las autoridades partidarias resolvieron continuar acompañando el reclamo de los trabajadores y solicitar la recuperación del diálogo entre las partes.
Ramón Bastián, referente sindical del socialismo y ex empleado de la planta, sostuvo:
“Meses de conflicto y salarios atrasados lo único que hacen es empobrecer a los trabajadores que día a día cumplen con lo requerido en sus puestos de trabajo”.
Por su parte, Hermelinda Dure y Paulo González remarcaron el fuerte impacto social que genera la crisis en la ciudad.
“Hay una parte de la sociedad que no ve la gravedad de lo que está pasando. Son vecinos y vecinas que pueden quedar sin su sustento diario, sin ser ellos los responsables de la crisis”, expresaron.
Además, señalaron que gran parte de la economía local se encuentra ligada directa o indirectamente a la actividad avícola.
“¿Quién no tiene un amigo, vecino o familiar que no esté trabajando de manera directa o indirecta con la empresa?”, plantearon.
Desde el Partido Socialista también cuestionaron el contexto económico nacional y advirtieron sobre las consecuencias que atraviesa el sector productivo.
En ese sentido, recordaron que Granja Tres Arroyos llegó a exportar a más de 60 países y a faenar más de 760 mil pollos diarios, mientras que actualmente enfrenta una crisis que “afecta claramente al desarrollo de toda una población”.
Asimismo, mencionaron las dificultades derivadas de la influenza aviar y apuntaron contra los recortes presupuestarios en organismos de control sanitario como el SENASA.
“No puede haber recortes desmedidos”, señalaron, al advertir sobre la reducción de personal y recursos destinados a controles sanitarios.
Finalmente, desde el espacio político insistieron en la necesidad de proteger las fuentes laborales y alcanzar soluciones que permitan sostener el empleo en la ciudad.
“Un país normal, con desarrollo y libertad se construye con el esfuerzo de todos y no solo con un sector de la población que termina siempre siendo el más golpeado: el de los trabajadores y trabajadoras”, concluyeron.
