Con el objetivo de garantizar el acceso público a las costas, conservar los ecosistemas y ordenar el uso del suelo frente a la degradación ambiental, el diputado provincial Juan Manuel Rossi presentó el proyecto de ley N° 29.414 para declarar como Área Natural Protegida, bajo la modalidad de Reserva de Usos Múltiples, a los humedales del oeste paranaense, conforme al marco de la Ley Provincial N° 10.479.

Un área clave para la ciudad

La propuesta abarca una superficie total de 2.392 hectáreas divididas en dos inmuebles pertenecientes a la excooperativa Coceramic (Partida N° 62063/6 de 2.230 ha y Partida N° 260232/8 de 162 ha).

Impacto territorial: Este territorio representa el 17% de la superficie total del ejido municipal de Paraná (13.700 ha).

Topografía naturalmente inundable: Al encontrarse por debajo de la cota de 17 metros sobre el nivel del mar, funciona como una esponja natural frente a crecientes del río y lluvias intensas.

Alto valor biológico: El área está clasificada dentro de la Categoría 1 (Roja) del Ordenamiento Territorial de Bosque Nativo (Ley N° 10.284), lo que exige su conservación a perpetuidad.

Diagnóstico: urgencia socioambiental

El proyecto advierte sobre los severos problemas ambientales y de salud pública que amenazan la zona.

Riesgo sanitario: La presencia del Volcadero municipal (basural a cielo abierto) y la descarga de caños cloacales sin tratamiento previo contaminan el río Paraná.

Avanzada inmobiliaria e irregularidades: Proyectos desarrollados sin estudios ni certificados ambientales, como el barrio cerrado Paisaje Costero, suspendido por la Secretaría de Ambiente provincial.

Ocupaciones y quemas: Asentamientos en zonas vulnerables a inundaciones, sumados a desmontes e incendios ilegales que deterioran el paisaje y los ecosistemas.

La causa Coceramic: Rossi mencionó la complicidad política en negociados inmobiliarios que derivaron en el vaciamiento de la histórica fábrica en 2017, perjudicando a sus cooperativistas.

Pautas para un ordenamiento sustentable

El legislador remarcó que la figura de Reserva de Usos Múltiples no implica paralizar el territorio, sino regularlo de manera inteligente y transparente.

«Desde luego nosotros no decimos que no se pueda hacer nada, sino que, por el contrario, proponemos gestionar los humedales como una única unidad de conservación, con pautas de manejo centralizadas en un plan maestro y con apoyo del conocimiento científico disponible», afirmó Juan Rossi.

Además, se impulsa un esquema de administración compartida en el que intervengan la municipalidad, la empresa propietaria (Coceramic), organizaciones socioambientales, académicos y vecinos.

En el caso de las poblaciones locales de la zona, la normativa prevé fomentar cooperativas de trabajo que sustituyan actividades degradantes por labores de conservación y mantenimiento sustentable.

«La Paraná del siglo XXI debe conservar la belleza costera de los humedales del oeste y armonizar su protección con el desarrollo de actividades sustentables, especialmente las que integren a las comunidades locales y su cultura litoraleña», concluyó el diputado.