Un proyecto para incorporar un dispositivo de prevención, atención y seguimiento de los consumos problemáticos en los centros de salud municipales de Concepción del Uruguay fue presentado por profesionales, pero finalmente no fue tenido en cuenta por el Municipio debido a la falta de presupuesto, según señalaron sus impulsores.

La propuesta planteaba un abordaje integral de la problemática, con atención psicológica, trabajo interdisciplinario, grupos terapéuticos y de reflexión, acompañamiento a familiares y seguimiento de las personas atendidas.

El proyecto fue elaborado por la licenciada en Psicología Alicia Paday y el consejero especializado en consumos problemáticos Fabricio Arévalo.

La iniciativa estaba dirigida a adolescentes, jóvenes y adultos que presenten consumos problemáticos o se encuentren en situaciones de vulnerabilidad vinculadas al consumo.

Qué proponía el proyecto

La propuesta planteaba incorporar el abordaje de los consumos problemáticos dentro de los centros de salud municipales, con el objetivo de generar una respuesta cercana, accesible y temprana.

Entre sus objetivos se encontraban detectar situaciones de consumo problemático, brindar atención psicológica individual y grupal, promover estrategias de prevención y reducción de daños, fortalecer los recursos personales, familiares y comunitarios y articular con otros profesionales de la red local de salud.

El proyecto también contemplaba el acompañamiento de familiares y referentes afectivos.

Un equipo interdisciplinario

La propuesta inicial contemplaba la participación de dos profesionales de Psicología y un consejero especializado en consumos problemáticos, con articulación permanente con los centros de salud municipales.

El dispositivo incluiría entrevistas individuales, tratamientos psicológicos, grupos terapéuticos, grupos de reflexión, entrevistas familiares, seguimiento individual y reuniones de articulación del equipo.

También se planteaba la posibilidad de derivar y articular con otros dispositivos cuando las características de cada situación lo requirieran.

Prevención y reducción de daños

Uno de los ejes centrales del proyecto era trabajar desde una perspectiva de derechos humanos, salud mental comunitaria, prevención, reducción de daños, interdisciplinariedad y no estigmatización.

La iniciativa proponía evitar que la respuesta frente a los consumos problemáticos quedara limitada exclusivamente a la abstinencia y planteaba trabajar sobre las particularidades de cada persona.

También incluía espacios de reflexión sobre consumos y sus consecuencias, emociones y regulación emocional, vínculos, presiones sociales, toma de decisiones, autocuidado, proyectos de vida y recursos comunitarios.

El proyecto que no avanzó

De acuerdo con lo señalado por quienes elaboraron la propuesta, el proyecto no fue tenido en cuenta por el Municipio por falta de presupuesto.

De esta manera, una iniciativa que buscaba incorporar una herramienta específica para la prevención y atención de los consumos problemáticos en los centros de salud municipales quedó sin implementación.

El planteo incluía además la posibilidad de detectar tempranamente situaciones de consumo, acompañar procesos de cambio y fortalecer las redes familiares y comunitarias.

Propuesta presentada por:
Lic. Alicia Paday
Psicóloga