El procedimiento se registró alrededor de la 1:15, cuando inspectores de Tránsito Municipal detuvieron la marcha de un Toyota Corolla gris en el marco de los controles preventivos que se desarrollaban en la ciudad.
Según informaron fuentes policiales, al advertir signos compatibles con la ingesta de alcohol, los agentes solicitaron al conductor que se sometiera al control correspondiente. Sin embargo, el joven reaccionó de manera hostil, profiriendo gritos y negándose a colaborar con el procedimiento.
Ante esta situación, fue requerida la presencia de efectivos del Comando Radioeléctrico, quienes intervinieron y procedieron a la aprehensión del conductor por presuntas infracciones a la Ley Provincial de Contravenciones.
Posteriormente, personal del Puesto Caminero Bella Vista realizó el test de alcoholemia, el cual arrojó un resultado de 1,61 gramos de alcohol por litro de sangre, superando ampliamente el límite permitido para conducir.
Como consecuencia, el automóvil fue retenido por las autoridades y el joven quedó alojado en dependencias policiales a disposición de la Justicia.
Las actuaciones continúan bajo intervención de las autoridades competentes.
