Rossi negó esa interpretación y aseguró que el objeto que aparece en las imágenes es una birome. Según explicó públicamente, la estaba utilizando para rascarse el ombligo. Además, afirmó que el material que circuló fue manipulado y que el episodio forma parte de una campaña destinada a perjudicar su imagen.

El video fue difundido inicialmente desde una cuenta parodia en X y rápidamente comenzó a replicarse. La publicación interpretó uno de los movimientos realizados por el legislador como un supuesto consumo de sustancias.

El descargo de Rossi

Frente a la repercusión, el diputado publicó su versión de los hechos y apuntó contra quienes, según su interpretación, estarían detrás de la difusión del material.

Rossi vinculó la situación con sectores del PJ y afirmó que se trataría de una operación política. También lanzó un desafío público: ofreció realizarse un examen toxicológico y reclamó a sus críticos explicaciones sobre distintos casos judiciales y hechos de corrupción que mencionó en su descargo.

Respaldo desde el Gobierno provincial

La polémica también generó pronunciamientos de funcionarios del Gobierno de Entre Ríos.

El secretario general de la Gobernación, Mauricio Colello, expresó su solidaridad con Rossi y sostuvo que la manipulación mediante inteligencia artificial de un video para formular una acusación constituye un límite que no debería cruzarse.

En el mismo sentido se manifestó el ministro de Gobierno, Manuel Troncoso, quien respaldó al legislador y cuestionó la utilización de un supuesto video manipulado como herramienta de confrontación política.

Qué se sabe sobre el video

Hasta el momento, lo comprobado es que un fragmento de una sesión legislativa fue difundido en redes y generó acusaciones contra Rossi, mientras que el diputado niega haber consumido drogas y sostiene que se trataba de una birome.

La afirmación de que el material fue generado o alterado mediante inteligencia artificial fue planteada públicamente por Rossi y, posteriormente, por funcionarios provinciales. No surge de las fuentes consultadas una pericia técnica independiente publicada que haya establecido esa manipulación, por lo que corresponde presentar ese punto como una denuncia y no como un hecho probado.

El episodio volvió a poner en discusión el uso de videos recortados o eventualmente manipulados en redes sociales y el impacto que pueden tener cuando son utilizados para realizar acusaciones contra dirigentes políticos.