En los últimos días se produjo un cruce político en torno a la situación de los trabajadores de Granja Tres Arroyos, luego de que el presidente del bloque de concejales, Juan Martín Garay, utilizara una fotografía del gobernador Rogelio Frigerio junto al presidente de la empresa, Joaquín de Grazia, para cuestionar al Gobierno provincial por los despidos.
Desde el oficialismo provincial salieron al cruce de ese planteo y cuestionaron el uso político de la situación que atraviesan las familias afectadas.
“Con el dolor de la gente no se hace política”, señalaron, al considerar que la imagen fue utilizada para responsabilizar al Gobierno provincial por una situación que, según plantearon, responde a la realidad particular de la empresa.
Desde esta postura sostuvieron que la fotografía muestra precisamente lo contrario de lo que se pretende instalar: un gobernador reunido con el responsable de una empresa en crisis para intentar encontrar una salida para cientos de familias.
También remarcaron que la situación de Granja Tres Arroyos no se limita a Entre Ríos, sino que alcanza a establecimientos de la firma ubicados en otras provincias. En ese sentido, señalaron que se trata de una problemática propia de la empresa y diferenciaron esta situación del desempeño general de la actividad avícola.
Las medidas anunciadas por la Provincia
En respuesta a los cuestionamientos, desde el Gobierno entrerriano enumeraron las medidas implementadas durante los últimos meses para acompañar a los trabajadores y sus familias.
Según detallaron, se concretó la entrega de 1.900 módulos alimentarios y se relevaron y gestionaron 825 subsidios de $200.000, cuyos pagos comenzaron a efectivizarse.
Además, 525 trabajadores accedieron a una tarifa social diferenciada de energía eléctrica durante dos bimestres. A esto se sumaron prórrogas y refinanciaciones de deudas gestionadas con Enersa.
También se articuló con el Hospital Justo José de Urquiza para garantizar la atención médica y la provisión de medicamentos a trabajadores con enfermedades crónicas, ante las dificultades de cobertura derivadas de la falta de pago de la empresa a la obra social sindical.
Desde el Gobierno provincial señalaron además que el gobernador mantuvo reuniones con trabajadores, gremios y responsables de la empresa.
“Estas medidas no resuelven el problema de fondo, pero demuestran que hay un Estado presente, buscando alternativas y destinando recursos para acompañar a las familias”, expresaron.
Finalmente, desde la Provincia cuestionaron la utilización política de la situación y marcaron una diferencia entre quienes, según plantearon, buscan alternativas para los trabajadores y quienes utilizan el conflicto para obtener rédito político.
El Gobierno entrerriano aseguró que continuará acompañando a las familias afectadas y agotando las instancias posibles para intentar defender las fuentes de trabajo.
