El hecho fue denunciado el 14 de agosto, cuando el hombre manifestó que alrededor de las 19:30 circulaba en un camión Fiat Iveco Cursor 330, de color azul y con batea blanca, que transportaba una cisterna con 609 litros de gasoil.
Según su primera versión, a la altura del kilómetro 231, jurisdicción de Estación Yeruá, se detuvo para orinar y fue sorprendido por un hombre armado que lo habría reducido y cubierto con la cabeza. Aseguró además que posteriormente fue trasladado algunos kilómetros, mientras los supuestos autores se llevaban el camión.
El denunciante también afirmó que le habían sustraído un teléfono Samsung A04, una billetera con $5.000 y un bolso con $1.500.000, dinero que, según dijo, correspondía a su sueldo.
Incluso fue trasladado a un centro médico debido a que presentaba golpes.
Una irregularidad puso en duda la historia
Tras recibir la denuncia, trabajaron en el lugar efectivos de Comisaría Pedernal, División Drogas Peligrosas y Caminera, Puesto Concordia.
Fue precisamente el personal de Caminera el que detectó una situación que llamó la atención: mediante la patente del vehículo se pudo corroborar que el camión no había pasado por el peaje de Yeruá, tal como debería haber ocurrido de acuerdo con el recorrido denunciado.
La situación fue comunicada al fiscal de turno, Dr. Mario Figueroa, y los investigadores volvieron a entrevistar al supuesto damnificado.
Durante esa nueva declaración, el hombre terminó reconociendo que la denuncia era falsa.
Según manifestó, hacía bastante tiempo que ya no tenía el camión y había inventado el supuesto asalto con la intención de cobrar el seguro, asegurando además que lo había hecho para favorecer a sus patrones.
También reconoció que había arrojado su teléfono celular y la billetera a la vera de la Ruta 18, mientras que el $1.500.000 que había denunciado como robado se encontraba en poder de su padre.
Tampoco encontraron indicios del supuesto asalto
A las inconsistencias detectadas en el relato se sumó el trabajo realizado por la División Policía Científica.
Los peritos habían intervenido en el lugar señalado por el denunciante como escenario del supuesto asalto, pero no encontraron indicios que permitieran sostener que allí se hubiera cometido un delito.
Con todos estos elementos, el fiscal dispuso que el hombre fuera aprehendido por el delito de falsa denuncia.
Posteriormente, los efectivos realizaron un rastrillaje en la zona y lograron encontrar el teléfono celular y la billetera en el cantero central del segundo retorno, a la altura del kilómetro 231 de la Autovía 18, en sentido Este-Oeste.
Ambos elementos fueron formalmente secuestrados y se realizaron las actuaciones correspondientes por disposición de la Fiscalía.
La investigación permitió así desarmar una denuncia que inicialmente había sido presentada como un violento asalto y que terminó siendo reconocida por su propio autor como una historia inventada para intentar cobrar un seguro.
