El procedimiento fue llevado adelante por efectivos de la Dirección General de Drogas Peligrosas, con apoyo del Grupo Especial COE, y permitió secuestrar cocaína fraccionada para la venta, una importante suma de dinero en efectivo y varios teléfonos celulares.
La investigación se había iniciado semanas atrás a partir de una denuncia presentada ante el Ministerio Público Fiscal. A partir de tareas de inteligencia y vigilancia, los investigadores confirmaron que en una vivienda de la zona, ubicada en inmediaciones de calle Mandisoví y bulevar Sarmiento, se estaría comercializando estupefacientes, aunque hacia el exterior el lugar aparentaba funcionar como un pequeño comercio.
Con las pruebas reunidas, el Juzgado de Garantías Nº 6 de Paraná, a cargo de la jueza Elisa Zilli, autorizó los allanamientos solicitados por la fiscal Sofía Patat.
Un menor dentro del búnker
Durante el operativo, los efectivos irrumpieron en uno de los domicilios y encontraron en el interior a un adolescente de 16 años. Ante esta situación, se dio intervención inmediata a la Fiscalía especializada en Minoridad para determinar su posible vinculación con la actividad investigada.
Intentó destruir pruebas
Según informaron fuentes policiales, al advertir la presencia de los uniformados se habría intentado destruir evidencia dentro del inmueble. En el lugar se halló dinero en efectivo parcialmente dañado y elementos que habrían sido arrojados a una salamandra encendida, presuntamente con la intención de quemar droga u otros objetos comprometedores antes del ingreso policial.
Un ingreso complejo
El acceso al búnker no fue sencillo para los uniformados. La vivienda presentaba medidas de seguridad particulares, entre ellas una puerta completamente clausurada que solo podía abrirse desde el interior, una modalidad frecuente en lugares utilizados para la venta de estupefacientes.
Ante esta situación, el Grupo Especial COE debió ingresar por una ventana para poder reducir al ocupante del lugar y asegurar el inmueble.
Cocaína, dinero y celulares secuestrados
Durante la requisa, los investigadores incautaron más de 30 envoltorios de cocaína listos para su comercialización, además de 676.000 pesos argentinos, 1.200 dólares estadounidenses, cuatro teléfonos celulares y otros elementos considerados de interés para la causa.
Un domicilio con antecedentes
Las tareas investigativas también permitieron establecer que el mismo domicilio ya había sido allanado el pasado 22 de diciembre en el marco de otra causa por microtráfico, oportunidad en la que también se habían obtenido resultados positivos.
Este antecedente reforzó las sospechas de los investigadores sobre el funcionamiento del lugar como punto de venta de drogas, pese a intentar ocultar la actividad bajo la apariencia de un kiosco.
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La causa continúa en la Justicia provincial, mientras se busca determinar si existen más personas involucradas en la comercialización de estupefacientes en la zona.

























