Desde el Partido Socialista de Concepción del Uruguay manifestaron su preocupación y solidaridad con las familias afectadas por los recientes despidos en la planta avícola Granja Tres Arroyos.
Ramón Bastian, dirigente del PS local y ex empleado de la planta, sostuvo que la situación no es nueva y recordó que ya en noviembre de 2024 habían expresado su preocupación por lo que ocurría dentro de la empresa.
“El 30 de noviembre de 2024 tuvimos la primera reunión donde manifestábamos nuestra preocupación por lo que venía sucediendo en la planta. Esto no es nuevo; está claro que se vino gestando un plan de desmantelamiento que siempre favorece a unos pocos y perjudica a cientos de familias”, señaló Bastian.
Desde el espacio político cuestionaron además la falta de políticas públicas a nivel nacional para contener situaciones como la que atraviesan los trabajadores de la empresa.
Si bien reconocieron que los gobiernos provincial y municipal implementaron algunas medidas paliativas, remarcaron que consideran ausente una respuesta de fondo por parte del Estado Nacional.
Cuestionamientos a la situación de la empresa
Al referirse a los argumentos vinculados con el cierre y la reducción de personal, Bastian puso en duda las explicaciones de la empresa.
“Entendemos que si una PYME debe cerrar debido a dificultades económicas actuales —como lamentablemente le ocurre a miles en todo el país—, la suspensión o el cierre sea el último recurso. Pero en esta ocasión estamos hablando de una empresa que se jactaba de tener exportaciones récord y de sumar cada vez más mercados internacionales”, afirmó.
En ese sentido, sostuvo que la situación genera interrogantes sobre las causas que llevaron a la actual crisis de la planta.
“Esto nos deja pensando: o esta situación fue planificada, o hubo una muy mala administración por parte de quienes gerenciaban la planta”, enfatizó.
Reclamo por el rol del Estado
Finalmente, desde el Partido Socialista de Concepción del Uruguay cuestionaron el rol del Gobierno nacional frente al conflicto laboral y expresaron su rechazo a lo que consideran una falta de intervención suficiente.
“Nos negamos a aceptar un Estado Nacional al que únicamente le importe salvaguardar los intereses de las grandes empresas por sobre el bienestar y el sustento de los trabajadores”, concluyeron.
El pronunciamiento se conoce en medio del conflicto que atraviesa Granja Tres Arroyos, tras los despidos comunicados en su planta de Concepción del Uruguay y mientras los trabajadores y sus familias continúan reclamando respuestas.
