Maximiliano Rubén Zalazar es uno de los trabajadores de Tres Arroyos que fueron despedidos. En las semanas de agosto, la empresa envió unos 470 telegramas de despidos. “Reclamamos la reincorporación de los que están despedidos, o como mínimo que nos paguen las indemnizaciones, además de que reabran la planta para que los que no fueron despedidos vuelvan a trabajar”, comentó Zalazar, en diálogo con BABEL.

Los laburantes tienen identificado al responsable: Joaquín De Grazia, el titular de la firma. “No pagaron las indemnizaciones, nos deben además 4 meses de sueldos, las vacaciones, el aguinaldo. Ni las cuotas alimentarias pagan desde hace más de 5 meses”, indicó.

La empresa despidió bajo el argumento de crisis externa, lo que le permitiría pagar el 50 por ciento de las indemnizaciones. Sin embargo, tampoco esto abonó. Los trabajadores y gremios rechazan la idea de crisis. “El sector está funcionando muy bien”, dicen.

Zalazar se encadenó a los mástiles que se encuentran en la explanada del Centro Cívico, a las afueras de la Municipalidad. El reclamo fue hacia el Intendente, José Eduardo Lauritto, a quien le pidió que utilice el vínculo que dice tener con De Grazia. “Bueno, que lo llame, que le exija que pague y que reabra la planta”, exigió Zalazar.

“Si De Grazia no la quiere reabrir, que el Gobernador, como el Intendente, le expropien la planta. Se aprieta un botón y vuelve a funcionar”, dijo.

Finalmente remarcó que no han servido las reuniones que se realizaron desde los gremios. “Se vienen reuniendo y las negociaciones hicieron que al día de hoy haya 500 despidos”, remató.