El transporte urbano de pasajeros atraviesa uno de sus momentos más críticos. Las empresas Uruguay Bus y Bajo Uruguay confirmaron que a partir del viernes 26 de diciembre no prestarán servicio, al no contar con un contrato vigente y frente a la imposibilidad económica de continuar operando bajo las condiciones actuales.
De acuerdo a lo informado, mañana miércoles las unidades circularán únicamente hasta las 14 horas, mientras que desde el viernes el servicio quedará interrumpido hasta que se alcance un acuerdo con la Municipalidad.
Desde las prestatarias explicaron que la licitación para la continuidad del servicio quedó desierta, lo que dejó a las empresas sin un marco contractual que respalde su funcionamiento. A esto se suma un escenario económico complejo, marcado por la quita de subsidios nacionales y provinciales, situación que impactó de lleno en el esquema de financiamiento del transporte público.
Si bien el Municipio continuó realizando aportes para sostener el sistema, desde las empresas señalaron que dichos fondos no alcanzan para cubrir los costos operativos básicos, que incluyen combustible, mantenimiento de las unidades y salarios. En ese sentido, recordaron que el pago aprobado por el Concejo Deliberante correspondía a deudas acumuladas de meses anteriores, y que aún permanece pendiente un desembolso correspondiente a octubre.
Otro factor determinante es la fuerte caída en la cantidad de pasajeros, lo que redujo considerablemente la recaudación diaria. El desfasaje entre costos y tarifas agrava el panorama: mientras el precio del gasoil ronda los 1.900 pesos, el boleto se mantiene en 1.500, una brecha que, según indicaron, resulta insostenible.
Además, el llamado a licitación para que nuevas empresas se hagan cargo del servicio no logró interesados, y las gestiones realizadas con firmas de otras ciudades tampoco prosperaron, lo que profundiza la incertidumbre sobre la continuidad del transporte urbano.
Por el momento, si no se alcanza una solución, la ciudad quedará sin servicio de colectivos desde el viernes 26 de diciembre, una situación que afecta directamente a trabajadores, estudiantes y vecinos que dependen diariamente del transporte público.


