Durante un patrullaje rutinario, los efectivos observaron a un hombre salir de una vivienda con lo que parecía ser un arma de fuego. De inmediato, procedieron a detenerlo e identificarlo. El individuo, un ciudadano de 39 años de edad, llevaba entre sus prendas una pistola calibre 9mm, con cargador colocado y lista para disparar.
El hombre explicó a los agentes que había salido armado debido a que le estaban «tirando piedras en la casa». Sin embargo, cuando se le solicitó la documentación del arma, se negó a exhibirla. Ante esta situación, los policías informaron del hecho a la justicia.
La autoridad judicial dispuso el secuestro del arma de fuego y la correcta identificación del individuo. A pesar de la gravedad de portar un arma de fuego de manera ilegal, el hombre quedó en libertad, aunque supeditado a la causa en curso.


