El Gobierno nacional adjudicó la concesión por 25 años de la Hidrovía del Paraná, oficialmente denominada Vía Navegable Troncal, al consorcio integrado por la empresa belga Jan de Nul y la firma argentina Servimagnus.

La medida quedó establecida mediante una resolución de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN) y dará inicio a una nueva etapa en la administración de uno de los corredores logísticos más importantes del país.

La Hidrovía del Paraná concentra alrededor del 80% de las exportaciones argentinas y a lo largo de su recorrido operan cerca de 60 terminales portuarias, convirtiéndose en un eje estratégico para el comercio exterior y el transporte de cargas.

La concesión contempla las tareas de dragado, señalización y mantenimiento de la vía navegable, además de un plan de obras para profundizar el canal e incorporar nuevas tecnologías destinadas a mejorar la seguridad de la navegación.

Según lo informado oficialmente, el nuevo esquema prevé una reducción inicial del 13,5% en la tarifa del peaje, que pasará de 4,30 a 3,80 dólares por tonelada de registro neto. Posteriormente, a medida que avancen las obras previstas, la tarifa será actualizada de forma gradual.

La adjudicación se definió luego de que las dos empresas finalistas presentaran la misma oferta económica. Finalmente, el consorcio encabezado por Jan de Nul fue seleccionado por obtener una mejor calificación técnica, basada en su experiencia previa en la operación de la Hidrovía del Paraná.

El contrato tendrá una vigencia de 25 años, durante los cuales la empresa concesionaria será responsable de ejecutar las obras y mantener las condiciones de navegabilidad, mientras que el Estado nacional continuará ejerciendo las funciones de control y fiscalización.

De acuerdo con la información oficial, las inversiones previstas permitirán optimizar la operatoria de los buques, mejorar la competitividad logística y facilitar el transporte de la producción destinada a los mercados internacionales.