Las quejas por el sistema de entrega de turnos del Hospital Justo José de Urquiza volvieron a multiplicarse este lunes, luego de que un inconveniente interno demorara el inicio de la atención y dejara a decenas de pacientes esperando durante varias horas.
Según se pudo saber, el retraso se produjo porque el personal no pudo ingresar a tiempo a las oficinas debido a un problema con las llaves del edificio. Aunque la situación fue resuelta, el episodio volvió a exponer una problemática que, según los propios usuarios, lleva años sin solución.
Pero el reclamo de los vecinos va mucho más allá de lo ocurrido este lunes.
Cada semana, especialmente los lunes, decenas de personas llegan durante la madrugada e incluso desde la noche anterior para intentar conseguir un turno. Muchos permanecen durante horas a la intemperie, soportando el frío con frazadas, reposeras o sillas, sin ninguna garantía de ser atendidos.
A esta situación se suma la escasa cantidad de ventanillas habilitadas para la atención, lo que genera largas filas y demoras que, para muchos pacientes, ya forman parte de una rutina.
Las críticas también apuntan al limitado número de turnos disponibles para determinadas especialidades. En redes sociales, vecinos relataron que algunos servicios entregan apenas dos, tres o cinco turnos por semana, obligando a repetir el mismo recorrido una y otra vez.
Otros usuarios cuestionaron el funcionamiento del sistema de turnos por internet o mediante código QR, al asegurar que las respuestas demoran meses o, directamente, nunca llegan.
Entre los testimonios aparecen casos de personas que solicitaron turnos online hace más de un año y recién fueron convocadas cuando la derivación médica ya había perdido vigencia. También hubo reclamos de pacientes que esperan atención en especialidades con escasa disponibilidad de profesionales, mientras otros aseguran que debieron regresar varias veces sin conseguir un turno.
Las propuestas de los propios vecinos también comenzaron a aparecer. Algunos plantean implementar un sistema similar al utilizado por otros organismos públicos, con turnos asignados por fecha y horario a través de internet, manteniendo la atención presencial para quienes no cuentan con acceso digital. Otros consideran necesario liberar automáticamente los turnos de quienes no concurren a la consulta para que puedan ser utilizados por otros pacientes.
También hay quienes cuestionan que la entrega de turnos se concentre únicamente los lunes, situación que provoca una demanda masiva en un solo día de la semana y obliga a cientos de personas a competir por un cupo limitado.
Mientras tanto, la escena se repite lunes tras lunes: vecinos que pasan la noche frente al hospital para acceder a una consulta médica, en un contexto donde la demanda crece y las respuestas, según expresan los propios pacientes, siguen siendo insuficientes.
El reclamo es claro: más turnos, un sistema de asignación moderno, mayor cantidad de días para la entrega y una organización que evite que la necesidad de acceder a la salud obligue a pasar horas o incluso toda una noche— esperando en la vereda de un hospital público.
